Cerca de 40 comercios de la zona Centro de Alcorcón pueden cerrar durante este año porque el Alcalde del municipio, el socialista Enrique Cascallana, ha decidido realizar las obras para peatonalizar la calle Mayor.
Estas ibras, que comenzaron la semana pasada, se realizan con la oposición de los comerciantes de la zona afectada, quienes han vaticinado que les llevará a muchos de ellos a cerrar negocios por la pérdida de ventas que provocarán.
Los comerciantes afectados afirman que la crisis económica que atraviesa el país, unido a que los ciudadanos no tienen dónde aparcar en el centro del municipio, ha provocado un descenso importante de las ventas en los últimos años.
Han solicitado al Gobierno un aplazamiento en la ejecución de las obras, y la construcción, en primera instancia, de plazas de aparcamiento rotatorias para paliar el declive en el que está inmerso el pequeño comercio de nuestro municipio.
Según el portavoz del grupo municipal del PP, Fernando Díaz, "Cascallana debería escuchar y beneficiar a los vecinos en vez de anunciar medidas para fomentar el empleo que no son nada más que campañas populistas".
"Si el Ejecutivo local quiere impedir pérdida de puestos de trabajo para contribuir a que las familias de Alcorcón no les afecte la crisis, tiene que escuchar el clamor popular, atender las peticiones de los comerciantes y posponer las obras de la calle Mayor, máxime cuando no son imprescindible y por el contrario pueden provocar que cerca de 80 trabajadores se queden en el paro si los comercios cierran", ha subrayado Díaz.
El líder popular no se ha mostrado muy optimista con la petición que desde el comercio le han realizado al Alcalde, puesto que "la prepotencia no le permitirá a Cascallana reconocer una equivocación y modificar su proyecto de obra. Debemos recordarle diariamente, porque a él se le olvida, que Alcorcón es de todos y que, por lo tanto, si quiere un cortijo, se ha equivocado de puesto en la ciudad".
Así mismo, el edil de del PP ha recordado que en la última Junta de Gobierno local se aprobó la construcción de grandes superficies comerciales en el Parque Tecnológico 'El Lucero', que provocará la "desaparición del pequeño comercio, con el beneplácito de Cascallana".



