Hemos querido comprobar in situ cómo viven las familias que residen en el inmueble de la Calle Dalia 2, en el municipio de Rivas-Vaciamadrid. Llevan 20 meses de obras. Los pisos les fueron entregados a sus propietarios hace 24 meses. Un problema con la calefacción provocó que se conociera lo mal que se hacen las cosas en la EMV de Rivas. LEER MÁS/VIDEO
Después de 20 meses sin soluciones satisfactorias, los vecinos del inmueble de la Calle Dalia 2, ante su desesperación, no han tenido más remedio quelanzarse a la calle para la Empresa Municipal de la Vivienda, responsable de la construcción del edificio, se tome en serio la subsanación de los abundantes fallos de obra y elementos defectuosos con los que se entregaron en julio de 2008 las citadas viviendas.
La forma en la que se están realizando las reparaciones es ocultar las deficiencias constructivas con parches y ejecuciones incompletas, pero no atajar las mismas solucionándolas de raíz.
Un total de 100 familias de las que viven en el citado edificio tendrán que abandonar en algún momento su vivienda durante un mes y ser realojadas donde se pueda mientras se levantan los suelos de sus casas para sustituir todo el circuito de calefacción por trabajadores que, sin vigilancia ni preocupación alguna, realizan auténticas chapuzas, dejan luces encendidas, puertas y ventanas abiertas, y han causado daños varias veces ya, a los objetos y pertenencias de todos los propietarios de la vivienda.
El Alcalde socialista, José Masa, y el consejero delegado de la EMV, el socialista José Ramón Rodríguez Perea, lejos de interesarse por los vecinos, saca pecho del número de viviendas de protección oficial que pone en marcha.




